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Investigación
biología
del cáncer
En el CIO se
estudian también varios aspectos de la biología
del sistema inmune y su relación con el tumor,
donde también tienen un rol los diversos mecanismos
desarrollados por las células tumorales para
evadir la respuesta inmune hacia ellas.
El cáncer
no es una enfermedad sino un conjunto de enfermedades
en las cuales existe una alteración en el control
de la división celular, ya que las células
tumorales se vuelven independientes de los controles
normalmente existentes en un organismo sano, como la
adquisición de la capacidad de migrar a distancia
del lugar de origen del tumor y formar las metástasis.
El cáncer
se considera una enfermedad genética puesto que
es determinado por una o más mutaciones en genes
que regulan la división celular y la ubicación
témporo-espacial de las células. Los genes
cuya mutación predispone al cáncer se
denominan oncogenes y genes supresores. La gran mayoría
de las mutaciones que determinan el cáncer se
producen en las células somáticas, esto
es, en más del 95 % de los cánceres no
existe predisposición hereditaria.
Una vez que ocurren
estas mutaciones, se produce lo que denominamos “efecto
avalancha”: las mutaciones originales determinan
nuevas mutaciones, éstas determinan mayor agresividad
y capacidad de producir metástasis y, eventualmente,
resistencia a los agentes quimioterápicos, y
el avance del tumor se hace difícil de controlar.
Esto determina que, a pesar de los avances efectuados
en el diagnóstico y tratamiento del cáncer,
el problema continúe siendo serio. Sólo
algunas neoplasias, como el cáncer de testículo,
y algunas leucemias y linfomas son curables cuando están
diseminadas. En las neoplasias más frecuentes,
como cáncer de mama, pulmón, colon, melanoma,
y otros, aún es bajo el porcentaje de pacientes
que sobreviven cinco años cuando el tumor se
ha diseminado.
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